Casa Pili es uno de esos comercios de toda la vida de Artekale, la calle donde vivo desde hace años en Durango, Bizkaia.

Hace ya algún tiempo que cerró sus puertas, lo mismo que otros muchos comercios de la zona del casco viejo de Durango. ¿Las razones? puede que el cansancio de sus propietarias, la crisis o hambas cosas a la vez.

Al mismo tiempo que se cerraban estos establecimientos, comenzaron a aparecer los puestos de compra de oro. A pesar de llevar ya algún tiempo cerrada la tienda, en su escaparate quedaban los maniquies desnudos contemplando el paso de la gente y el tiempo. Frente a ellos un gran cartel de “Compro Oro” ofreciendo una última oportunidad de salvación a estos seres deshauciados.

 

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